Rehabilitación y Conservación

CONSERVACIÓN Y REHABILITACIÓN

Actividad que realizamos en Inmotec de forma global o específica sobre un edificio para prolongar su permanencia, realizamos procedimientos técnicos, restableciendo su valor histórico, siempre respetando sus cualidades históricas y su estética.

Como lo hacemos:

Realizamos un estudio del edificio a restaurar, siendo absolutamente necesario antes de cualquier intervención, análisis histórico y del estado actual, sus transformaciones y la evolución de usos que ha tenido hasta el momento.
Consolidamos los elementos del edificio mediante la reintegración de los mismos para devolver la composición a elementos arquitectónicos deteriorados o inexistentes.
Aplicamos técnicas y materiales tradicionales combinados con el uso de la tecnología actual de vanguardia.

Estructuras y partes de los edificios que analizamos en Inmotec a la hora de realizar una restauración y algunas soluciones que planteamos:

CIMIENTOS

Es la base que soporta todo el peso de un edificio, los cimientos de las casas antiguas son en mayoría de mampostería de piedra con mortero de arcilla y cal.
La forma más frecuente con la que nos encontramos en el ancho del muro son en “L” o “T” invertida y su profundidad es variable de acuerdo a la calidad del suelo siendo algunos de 0.60 m. y otros de 1,20 m. de ancho, dependiendo del grosor del muro de adobe que va a soportar.

SOBRECIMIENTOS

Después de la cimentación está el sobre cimiento realizado con los mismos materiales y técnicas que los cimientos para proteger el muro de adobe de la humedad del suelo formando el asiento total del muro.
Los sobre cimientos suelen ser de 50 cm de altura.

PROBLEMÁTICAS OBSERVADAS EN LAS CIMENTACIONES

La problemática más habitual de la cimentación con la que nos encontramos es la producida por el asentamiento del terreno o fallos del terreno, porque desde el momento de la construcción se la sometió a esfuerzos mayores de los que podía soportar, por un mal cálculo de la cimentación, o por perdida de su calidad original, excavaciones en las cercanías, desvió de corrientes subterráneas de agua o desecación del subsuelo.
Cuando se supera su capacidad de carga, el terreno se plastifica y se deforma y si eso ocurre la cimentación se parte, se disgrega y deja de actuar como un solo elemento.
Los problemas los vemos manifestados sobre los muros con la aparición de grietas formando líneas en asientos puntuales, o curvas parabólicas en asentamientos continuos.

  • Humedades: La humedad del subsuelo es uno de los problemas más frecuentes en las edificaciones antiguas, el terreno la comunica a la edificación por capilaridad siendo lo más habitual.
  • Alteraciones de las rocas: Degradación del material expuesto al medio ambiente (sol, viento, lluvia, hongos, sales, etc.), la piedra comienza a sufrir una serie de procesos de alteración y desgaste, siendo las areniscas las más sensibles a las alteraciones, mientras que las calizas y graníticas son más resistentes.
    Después de recopilar datos y de la fase de análisis a emprender reforzamos la cimentación original realizando bataches o excavaciones por tramos por debajo de los cimientos existentes o por el sistema de inyección.
    También otra solución que adoptamos es la cámara ventilada o el dren, que consiste en la apertura de zanja e instalación de un tubo drenante.
    Los muros de las casas históricas, son en su gran mayoría de adobe conformado por tierra, arcilla, arena, paja y agua, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol.
  • Desecación: Cuando la humedad alcanza al muro y esta no se puede eliminar con sistemas de impermeabilización en los cimientos, recurrimos a dos alternativas: Sifones, que consiste en la introducción de pequeños tubos plásticos perforados en la parte inferior del muro, colocados con cierta inclinación, formando a lo largo una línea de puntos en zigzag más o menos tupida, que nos permiten el drenaje y la aireación interior del cerramiento.
    Con los protectores Hidrofugantes hechos de silanos siloxanos aplicados al adobe por aspersión, evitamos la entrada del agua al núcleo interior de la pieza.
  • Consolidación: Estabilización química: aportamos aditivos estabilizantes como cal apagada, hidrofugantes, consolidantes o emulsiones acrílicas. Para sellar fisuras o hacer reparaciones a un muro de adobe amasamos la arcilla que va a usarse para este fin con agua a la que se adiciona acetato de polivinilo (carpicola).
  • Estabilización mecánica: añadimos al mortero fibras naturales (paja, hierbas) o artificiales (mallas).
    La consolidación superficial la consolidamos con agua de cal aplicada por aspersor sobre las superficies disgregadas, cuidando que estén secas para asegurar una buena absorción.
LOS FORJADOS

Los forjados de las casas históricas suelen ser de dos tipos: Envigado y de bovedilla de ladrillo con viguetas de madera, los elementos estructurales son las vigas de madera, y por lo tanto sufren deterioros y también realizamos intervenciones para repararlas o reforzarlas mediante sustitución o labores de mantenimiento.

LAS CUBIERTAS

Constituidas por la armadura y el tejado, estructuras de madera y tejas cerámicas curvas.
La mayoría de los problemas en las cubiertas los encontramos en el deterioro de los sistemas constructivos o de montaje y la interacción de los materiales, el defecto más usual en las cubiertas es producto del desplazamiento de las tejas, ocasionando filtraciones que derivan en la pudrición de la armadura de madera, que al ceder provocan hundimientos parciales o una deformación que a la vez arrastra al desajuste de las tejas produciéndose la apertura de vías para la entrada de agua. La sustitución de las tejas la realizamos con otras de la misma condición procedentes de algún derribo para evitar la modificación estética de la edificación.

LOS ACABADOS

Los acabados los clasificamos en revoques, solado, piedra, pintura, carpintería e instalaciones, procedemos a protegerlos mediante la aplicación de productos hidrofugantes por aspersión o brocha, teniendo como característica que permita traspirar al revoque, pero que evite la penetración del agua.

Realizamos reparaciones de revoques cuando existen desconchados o desprendimientos, eliminando todas las partes sueltas, siendo sustituidas con morteros de barro y cal.
Los solados que nos encontramos suelen ser pavimentos de barro cocido, baldosas hidráulicas o madera machihembrada.
Para cada caso se deben seguir pautas diferentes porque son materiales diferentes.

  • Barro cocido: si el piso se encuentra en buen estado, procedemos a un mantenimiento basado en la limpieza, utilizando un cepillo de cerdas suaves y detergentes néutros, solemos utilizar el aceite de linaza para combatir su porosidad y consolidar las piezas.
    Baldosas hidráulicas: Limpieza utilizando detergentes neutros, evitando todo tipo de ácidos, este material no requiere de ningún tipo de protección pero le devolvemos el aspecto perdido recurriendo a la aplicación de cera natural.
  • Machihembre y entablados: afianzamos y reponemos entablados volviendo a clavar los clavos que sobresalgan en el caso del machihembre o entablados, adherimos las piezas sueltas y posteriormente realizamos tratamiento con productos anti xilófagos.
LA PIEDRA

La limpieza es necesaria para la conservación de la piedra, pero debe de ser realizada con cuidado para evitar provocar daños, recurrimos a varios métodos de limpieza para la piedra a base de agua, calor, productos químicos que no la dañen y tratamientos mecánicos, las limpiezas periódicas garantizan la conservación de la piedra en óptimas condiciones, se debe controlar frecuentemente que las juntas se encuentren sanas y no permitan filtraciones o entrada de suciedad.

LAS PINTURAS

Las pinturas originales están elaboradas en base a agua de cal y pigmentos naturales, totalmente compatible con los revoques de barro y muros de adobe, ya que la cal permite la traspiración de los mismos, la pintura tradicional con agua de cal o las pinturas contemporáneas con base agua, son las opciones que elegimos para los acabados de los muros de tierra.

CARPINTERÍAS

Las carpinterías son de dos tipos: de madera y de metal (hierro forjado).

  • Carpinterías de Madera: la humedad es el factor que más daño causa a la madera. La limpieza la realizamos manualmente con herramientas que no dañen la madera o con productos químicos (decapantes), posteriormente se eliminamos los posibles agentes bióticos con un preparado de aceite de linaza y desinfectante, si existen piezas sueltas procedemos a su consolidación mediante pegamentos, prensas y clavos sin cabeza, cuando debamos reponer piezas perdidas, utilizamos el mismo tipo de madera que la carpintería original y se ensamblaran con la ayuda de cajeados y llaves. Es muy importante rehidratar la madera antes de otorgarle el acabado final, para esto se utiliza aceite de linaza y por ultimo lo barnizamos con poliuretanos incoloros satinados que contengan filtro ultravioleta, este producto otorga un acabado de encerado natural y asegura una protección duradera.
    Recomendamos restaurar los herrajes originales llaves, cerraduras, aldabas, picaportes, pestillos, cerrojos, armellas, bisagras, pernios, fallebas y clavos porque tienen con frecuencia valores históricos.
  • Carpinterías de Metal: Los elementos más simbólicos del arte de la forja son las rejerías, que se encuentran formando parte de los balcones, ventanas, montantes de puertas y puertas tipo cancela, para su restauración y limpieza empleamos un cepillo de hierro, reponemos piezas y las pintamos con esmalte miniado.
FACHADAS

Restauramos las fachadas respetando su autenticidad con técnicas tradicionales de ladrillo y cal, manteniendo el estilo y ornamentos, en el caso de requerirse impermeabilización, recurrimos a aditivos hidrofugantes compatibles.

LAS PUERTAS, PORTONES, VENTANAS Y BALCONES

Procedemos a su restauración con un decapado manual y lijado suave de las superficies respetando las venas de la madera antigua, completamos las piezas deterioradas o inexistentes con taraceas de madera, aplicamos un tratamiento anti xilófagos y barnices al agua mates, aceites o cera semi diluida y procedemos al lustrado posterior con un paño. Los elementos metálicos se pueden decapar fácilmente y eliminar óxidos y pinturas, tratar contra la oxidación y pintar de nuevo.

ZÓCALOS

En los zócalos de piedra impermeabilizamos la piedra y las rejuntamos con morteros de cal para sellar posibles filtraciones a las cimentaciones y muros.

ALEROS

Los aleros tradicionales están formados por una superposición decorativa de hileras de tejas y ladrillos o por la prolongación de la estructura de cubierta al exterior con su entablado superior, las tejas algunas veces voladas sobre el muro hacia la calle.
Los canecillos terminados en moldura son muy típicos.
En los aleros de madera se realizamos un decapado, tratamiento anti xilófagos y barnizado final.
Si es necesaria la sustitución de alguna pieza de madera, le solemos dar tono a la madera nueva con el color de la madera antigua mediante el uso de nogalina o algún tinte natural
Es recomendable el mantenimiento periódico, limpieza de las canales y gárgolas y también la eliminación de vegetación.

ORNAMENTOS

Los ornamentos (molduras, frisos, frontones, pilastras, cornisas) los restauramos con morteros de cal en su color original.

INSTALACIONES ELÉCTRICAS Y CABLEADOS

Para mejorar el aspecto de las fachadas con cableados grapados solemos pasar los cables por una tubería rígida con registros de entrada y salida en ambos extremos de la fachada, también podemos instalar una canaleta que recoja todos los cables, pudiendo pintarla del mismo color que el de la fachada, a veces realizamos una moldura, friso o cornisa o agrupamos los cables y los fijamos en zonas donde se puedan ocultar.

INMOTEC (Dpto. Técnico)